sábado, 3 de enero de 2015

Helvert Barrabás - Rapsodia Quebrada.


A Karlheinz Stockhausen por su Tierkreis

Un violín violado me resquebraja la conciencia:
Llora como una chiquilla rusa sin calzones.
Siento la llaga y el azote de Siberia
Mientras padezco sufrimiento por millones.

Como mueble cojo me derribo y desvarío,
Escarbo en lo viscoso y escatológico.
Una barcaza sepulcral y negra fluye rio
abajo, enredada en líneas del trópico.

Al lenguaje como a un boxeador fatigado:
Darle patadas y quebrarle dientes y huesos.
Furibundo romperle el hocico iletrado
Después de meses de delirios y excesos.

Entre vísceras escarbar hasta dar con la cornu-
copia, beber manantiales de licor primitivo:
aniquilarse en lo dionisiaco con ímpetu ,
extraviarse en sus cuatro dédalos torcidos.

Llevo el timón desastillado y la brújula
rota. Refunfuño en las geografías despernan-
cadas y degüello como verdugo esdrújulas
en las ergástulas mortíferas de Afganistán.

Se triza un trozo del tiempo en cuatro patas
Un espejo convexo declina del izquierdo.
Vivo en repúblicas de víboras y sátrapas
Refugiándome en el rincón de los inviernos.

Un palimpsesto lleva conjuros y maldiciones;
serpientes y culebras son la tormenta que cuelga
de mi cabeza. Abjuro de las supersticiones.
Doy lustre a los puñales cuando la luna mengua. 

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